En cuanto al marketing en internet, como en cualquier otro medio, hay que tener clara una cosa: cualquier campaña de marketing será un desperdicio de dinero si la misma no se desarrolla conforme al mundo real, a lo que el cliente quiere, o a lo que las personas que pretendemos que sean nuestros clientes desean.

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La primera cosa que tendremos que aprender en el marketing y la comunicación de guerrilla en internet puede sonar a perogrullo pero es la realidad: el mundo es como es, los clientes son como son. El mundo muchas veces no es como queremos que sea y los clientes tampoco suelen ser como los clientes que nos gustaría. Hay que adaptarse al entorno en que vivimos y hacernos imprescindibles en él.
El marketing de guerrilla en internet, como su trasunto en la realidad, sigue los mismos preceptos que su hermano militar: consiste en campañas de marketing online en las que se “lucha” de manera no convencional y en la cual como personal de marketing que estamos expuestos a cambios bruscos en el “escenario de la batalla”: campañas masivas de la competencia, bombardeo de e – mail a futuros clientes o inclusive utilizar técnicas de data mining para hacerse con los clientes afiliados que tenemos ya fidelizados. Todo se vale, todo es importante. Es un marketing low cost pero muy efectivo que, mientras se haga con la ética y valores necesarios en cualquier actividad, suman a la estrategia.
Todo es marketing de guerrilla y no hay que dar nada por sentado. Desde la firma de tu e-mail, el logo de la marca, el packaging, mecanismos de feedback, preguntas frecuentes o hasta la locución del teléfono, todo es optimizable y orientable a la misma dirección. Cualquier detalle, por insignificante que parezca, ayudan a alinear nuestra imagen de persona, marca o empresa con los valores de negocio que queremos transmitir.
Si el ciberespacio fuese una ciudad, sería como Madrid, Londres o Nueva York en hora punta. Todos nos volvemos locos en un mar de gentes, sin mucho orden ni sentido. Estamos por que hay que estar. Lo mismo le sucede a las empresas que están en Internet, simplemente por tener un dominio y una presencia (escaparate) pero sin ninguna estrategia ni sentido. El marketing de guerrilla trata de, con un sinfín de trucos, alinearlos todos en la misma dirección, en la misión del negocio.
Imagen: Carsten Lorentzen