Todos, o muchos de vosotros, habéis leído ‘La Buena Suerte’. En resumen, trata de un caballero llamado Sid que hace todo lo posible para encontrar el trébol de cuatro hojas que le otorgará la suerte ilimitada, pero para encontrarlo, hace todo lo posible para que este especial trébol nazca.
A veces, cuando visito una web pienso que el equipo que la ha creado, cree que los internautas somos Sid; si queremos algo, vamos a crear las circunstancias o buscar en todos los caminos posibles para encontrar algo que relativamente debería estar en una determinada web. Por ejemplo, existe un outlet privado que, en cuanto el usuario hace el login, sigue sin poder ver la tienda privada y debe realmente buscarla, ¿no sería más fácil para el usuario se le apareciese sin más?.
Pero, en la realidad, los usuarios no somos Sid; si en una web no encontramos aquello que buscamos rápidamente, nos vamos de allí. Es más, si lo que andamos buscando no aparece rápidamente y con facilidad, nos iremos aunque esa información esté en esa web. Una web, debe ofrecer al usuario el menor esfuerzo para aprender su uso.
La usabilidad es muy importante porque reduce los errores cometidos por los usuarios y hace que realicen las operaciones o encuentren cierta información de la manera más eficiente. Si esto se consigue, el usuario recordará una mayor satisfacción en la navegación de la web. Por ello, a la hora de diseñar una web, es necesario poner el foco únicamente en el usuario, pensar sobre todo qué intereses tiene, y ofrecérselo en bandeja, facilitar en lugar de enredar.
En conclusión, algo tan obvio como que el usuario debe navegar fácilmente por una web usando como herramientas la intuición y el sentido común, sin esperar a que tenga que crear las circunstancias para obtener aquello que busca, sino simplemente encontrarlo casi como por arte de magia.
Por ello, mi consejo es que el equipo que cree la web –y especialmente se encargue de su usabilidad– tenga como obsesión poder entregarnos el nuevo trébol de cinco hojas que otorga la usabilidad ilimitada.