Cuando salimos al campo, tratamos de hacerlo con nuestras mejores galas, al fin y al cabo, se trata de llamar la atención del usuario, que no engañar. No le prometemos lo que no se puede cumplir y respetamos con las reglas del juego. Para ello, enfocamos la campaña del anunciante de una forma atrevida, única.
Conseguir no ser invisibles a los usuarios es nuestro primer objetivo. Si lo logramos, tenemos algo ganado: su atención. Esto nos lleva a la fase crÃtica: convencerle